Formas de Mitigar el Cambio Climático

"Formas de mitigar el cambio climático" que impartirá la Dra. Cecilia Martín del Campo Márquez

Jueves 8 de abril a las 19:00 horas en el Auditorio del Museo de Ciencias de Morelos, Parque Ecológico San Miguel Acapantzingo.

 

Presentación del Libro: "La Nucleoelectricidad, una oportunidad para México"

La Nucleoelectricidad

El pasado 24 de febrero, coincidiendo con el Día de la Bandera en nuestro país, se hizo la presentación del libro recientemente publicado por la Academia de Ingeniería y que lleva por título “LA NUCLEOELECTRICIDAD UNA OPORTUNIDAD PARA MÉXICO”.

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La ceremonia se realizó en el Auditorio Norte de la H. Cámara de Diputados Federal, Edif. A, 2° piso. El evento fue convocado por la H. Cámara de Diputados Federal, el Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear, la Academia de Ingeniería de México (AIM) y la Universidad Nacional Autónoma de México. El objetivo fue presentar el libro a los diputados federales miembros de la Comisión de Energía y al público en general. El libro fue presentado de una manera muy condensada pero sin dejar de abordar cuidadosamente los temas más importantes que fueron tratados en el libro de más de 440 páginas. Los presentadores fueron Rafael Fernández de la Garza, César García Martínez y Saúl Trejo Reyes, siendo los dos primeros, destacados ingenieros miembros de la AIM en la Especialidad de Ingeniería Nuclear y el tercero es un reconocido economista. Los comentarios al libro estuvieron a cargo de Juan Luis François Lacouture, actualmente presidente de la Comisión de Especialidad de Ingeniería Nuclear de la AIM. Los comentarios provocaron un aplauso general en el auditorio en el que se encontraban cerca de 200 personas. Por parte de los diputados se tuvieron tres intervenciones. El Diputado Jesús Sambrano, actualmente Vicepresidente de la Cámara de Diputados, quien leyó una nota que preparó con motivo de la presentación del libro y manifestó su apoyo como miembro del grupo parlamentario a la propuesta de un programa nuclear mexicano en base en una visión de largo plazo. El Dip. César Burelo Burelo, Presidente de la Comisión de Energía, envió un mensaje en el que menciona que el material contenido en el libro será de suma utilidad para la formulación y discusión de la Estrategia Nacional de Energía en México. También se tuvo la participación del Dip. Eduardo Mendoza, Secretario de la Comisión de Energía, quien se manifestó a favor de implementar una empresa social que impulse la industria nuclear en nuestro país. La ceremonia estuvo conducida por el Secretario General del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear (SUTIN), el M. en C. Arturo Delfín Loya.

 

Comentarios al libro La Nucleoelectricidad: una oportunidad para México por el Dr. Juan Luis François Lacouture

Dr. Juan Luis François LacoutureTodavía lo recuerdo, era un día del mes de febrero de 1980, la nieve caía ligera balanceándose con el viento, como finas plumas de cisne, entre los orgullosos pinos del bosque mexiquense. Me dirigía por la carretera México-Toluca, a la altura del Zarco, hacia el Centro Nuclear.  Escuchaba el concierto para piano n° 5 “Emperador” de Beethoven, causándome una emoción tal que me marcaría para toda mi vida. Son de esos recuerdos que gratifican y recompensan el hecho de vivir.

Unos pocos meses atrás había terminado mi carrera de Ingeniero en Energía, y era contratado en el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares: el ININ. Eran días de mucho entusiasmo, y lo digo no sólo por el ímpetu que dan los 22 años de edad, sino por los grandes proyectos que había en esos momentos en torno a la energía nuclear. Apenas un año antes, en enero de 1979, se publicaba en el Diario Oficial de la Federación, la Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en Materia Nuclear, por medio de la cual se creaban el ININ, la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS) y Uranio Mexicano (URAMEX). Estas tres entidades surgían del Instituto Nacional de Energía Nuclear.

En esos momentos, también, se realizaba una licitación internacional para la construcción de nuevos reactores nucleares en México. Se planeaba la instalación de un Centro de Ingeniería de Reactores, el CIR, apoyado decididamente por el Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear, en donde se realizarían los trabajos de investigación y desarrollo tecnológico para crear una capacidad nacional en la materia. En fin, el panorama no podía ser más alentador para un joven recién egresado de la universidad.

Hoy, treinta años después, al leer el libro “La Nucleoelectricidad: una oportunidad para México”, y ver al Popocatépetl y al Iztaccíhuatl nevados como pocas veces los he visto, bellos, majestuosos y testigos de la historia, no puedo dejar de recuperar el entusiasmo y el optimismo, y pensar que aún estamos a tiempo de hacer lo que dejamos pendiente. Efectivamente, el CIR fue abortado antes de que pudiera ver la luz del día; incluso algunos de los mejores ingenieros nucleares de la época decidieron quedarse en Hermosillo, ciudad en donde se gestaba dicho centro. Un par de años después se cerraría la paraestatal URAMEX, negando a la nación la posibilidad de administrar y explotar uno de los materiales estratégicos de cualquier país. No discutiré en estos momentos las razones por las cuales se llevaron a cabo estas acciones, porque se sale del alcance de esta presentación, y sería el motivo de otra convocatoria, como la que hoy nos reúne.

No cabe duda: ¡cuánto puede mover y evocar un buen libro! “La Nucleoelectricidad: una oportunidad para México” es para mí, más que un informe técnico de alta calidad, un referente, un punto de partida para iniciar un programa integral para el desarrollo de la energía nuclear en México. Pero, antes de lanzar algunas ideas acerca de dicho programa integral, permítanme abordar algunos aspectos que considero de importancia; más allá de datos precisos y descripciones técnicas, las cuales son abordadas magistralmente en el libro. Porque, cabe mencionarlo, esta  publicación tiene la virtud de entrar en temas de relativa complejidad, los que son explicados de tal manera, que con un apoyo gráfico importante, pueden ser comprendidos por el lector. Nos describe muchos de los procesos y la tecnología asociada a los reactores nucleares y su ciclo de combustible, haciendo énfasis en tecnologías avanzadas, así como las implicaciones económicas, ambientales y sociales. Nos lleva a conocer, también, muchos de los aspectos de la Central Nuclear de Laguna Verde que usted quería saber y no se atrevía a preguntar, como el manejo de los desechos nucleares.

Permítanme, entonces, abordar algunos puntos que considero de interés:
Como se menciona con toda precisión en el capítulo uno del libro, la energía nuclear para la producción de electricidad representa una tecnología madura, con cerca de 14,000 años-reactor de experiencia operacional. Participa con el 15% de la generación eléctrica mundial y cerca del 5% en México. Internacionalmente, las condiciones se presentan favorables para la generación nuclear, lo cual se ha traducido en que actualmente existan 53 reactores nucleares en construcción, y 142 más, ordenados o planeados. Observando la prospectiva de construcción de reactores nucleares a nivel mundial, la producción y comercialización de uranio serán actividades estratégicas.

La energía nuclear en México no parte de cero. El capítulo dos del libro nos presenta la  experiencia exitosa de la operación de los dos reactores de Laguna Verde. El primero de ellos se conectó a la red eléctrica en 1990 y el segundo en 1995. Aunado a la construcción y operación de Laguna Verde se ha desarrollado una infraestructura tecnológica que ha permitido su funcionamiento. Se ha estructurado un organismo regulador, la CNSNS; se han formado grupos de trabajo, y se han realizado proyectos de investigación y desarrollo tecnológico, muchos de ellos apoyados por el CONACYT, en el ININ y en el Instituto de Investigaciones Eléctricas, así como en las instituciones de educación superior: la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Autónoma de Zacatecas, la Universidad Autónoma del Estado de México, la Universidad Autónoma Metropolitana, en donde además se forman recursos humanos. Se cuenta también con la Sociedad Nuclear Mexicana, la cual, entre sus principales actividades, organiza cada año un congreso en donde se presentan trabajos de investigación y avance tecnológico en el área nuclear. De tal manera, que el país cuenta con una estructura tecnológica básica capaz de apoyar el desarrollo de la energía nuclear. Sin embargo, es necesario mencionarlo, ante la falta de un programa nacional de energía y, en particular, de un plan de desarrollo de energía nuclear en el país, esta infraestructura tecnológica no se ha fortalecido como se debiera.

Por otro lado, como se aborda en el capítulo tres del libro, la tecnología de los reactores nucleares ha estado en continua evolución. En la actualidad, los reactores avanzados, o reactores de Generación III y III+, se encuentran disponibles. Entre otras características, estos reactores tienen un diseño estandarizado (por tipo), lo cual reduce los tiempos de construcción y licenciamiento, y con ello, los costos de capital. El diseño es más robusto y a la vez simplificado, lo cual facilita la operación y el mantenimiento de la central nuclear. Su factor de disponibilidad es más alto, y su vida útil de diseño es de 60 años. Los efectos en el ambiente y el volumen de los desechos producidos son también menores con respecto a los reactores anteriores.

Hoy en día, dos aspectos muy importantes son el ambiental y los costos, ambos tratados en los capítulos 4 y 5, respectivamente, con gran rigor y profundidad; por lo que solamente destacaré lo siguiente:
Los costos de la energía nucleoeléctrica son competitivos con las otras tecnologías de producción de electricidad y en muchos países es la opción de más bajo costo; además de que es de las pocas tecnologías que toma en cuenta  sus costos ambientales en el costo unitario nivelado de generación, al incluir los asociados al tratamiento de sus residuos, y al desmantelamiento de la central al término de su vida útil. Así mismo, es una de las fuentes de energía que tiene las más bajas emisiones, considerando la totalidad de la cadena de generación eléctrica, y su utilización ha evitado la emisión de grandes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera.
El capítulo seis se refiere al financiamiento. Y, aquí permítanme retomar el atinado comentario de un experto y conocedor, como lo es el Dr. Carlos Vélez Ocón, quien, en la presentación, que del libro se realizó en la Academia de Ingeniería, comentó lo siguiente: Como bien se señala (en el capítulo 6), “por la magnitud de la inversión, el financiamiento de una nueva unidad nucleoeléctrica debe plantearse en el contexto de las políticas económicas nacionales”. Así se ha hecho y se hace en otros países y en México debemos adoptar las modalidades apropiadas para el país.

La construcción de nuevas unidades nucleoeléctricas representa beneficios considerables en la economía regional y nacional por el efecto multiplicador que resulta. La nucleoelectricidad puede ser utilizada como motor de desarrollo industrial y de recursos humanos de alto nivel. Éstas son algunas de las conclusiones del capítulo siete, en donde, mediante la utilización  de la matriz insumo-producto se cuantifican los efectos socio-económicos de la inversión en una nueva planta nucleoeléctrica.

Permítanme ahora esbozar algunas ideas acerca de lo que con anterioridad mencioné como un programa integral de desarrollo de la energía nuclear:
Como se desprende de la lectura del libro, entre las distintas fuentes de energía primaria disponibles en la actualidad, la energía nuclear representa una de las opciones que permite producir energía en condiciones ambientalmente satisfactorias. Además, en la evaluación de costos externos asociados a daños ambientales y a la salud, la energía nuclear se posiciona dentro de las mejores alternativas de generación eléctrica.

La seguridad en el suministro y la diversificación del portafolio energético deben ser una parte importante de la política del sector. Algunas fuentes de energía se encuentran en un estado de madurez mayor que otras, y pueden tener una participación primordial en reducir la dependencia de los hidrocarburos. En particular, la energía nuclear es una fuente de alta densidad energética, tecnológicamente madura, con altos factores de disponibilidad, y con combustibles abundantes que han tenido relativamente baja volatilidad de precios. Además, es importante reiterarlo, en México, la energía nuclear ha demostrado un magnífico desempeño, mediante la operación de las unidades 1 y 2 de la Central Nuclear de Laguna Verde.

Desde mi punto de vista, hoy en día es impostergable, para el sistema eléctrico nacional, planear la incorporación de nuevas unidades nucleoeléctricas, con el objetivo de tener un parque de generación más diversificado, lo cual reduciría la actual dependencia de los combustibles fósiles y el riesgo asociado a su volatilidad de precios o a la falta de suministro; además de que se producirían cantidades significativas de electricidad, con los costos de producción de los más bajos de la Comisión Federal de Electricidad, y con la consecuente reducción de gases de efecto invernadero.

Por otro lado, hay que hacer notar que el desarrollo de la energía nuclear involucra a prácticamente todas las áreas de la ingeniería: civil, mecánica, química, electrónica, eléctrica, ambiental, computación, nuclear, etc., además de la física y las matemáticas. Por lo que con un adecuado plan de desarrollo, el fortalecimiento de la investigación y desarrollo tecnológico, y las alianzas con la industria, nacional e internacional, es posible detonar el crecimiento industrial de México, y la generación de empleos, en el área nuclear y en la ingeniería en general. 
También, es importante destacar que el carácter multinacional de los proyectos de Investigación y Desarrollo (I&D) en el área nuclear, coordinados principalmente por el Organismo Internacional de Energía Atómica y la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE, de los cuales México es miembro, representa una oportunidad, para que, con una inversión bien dirigida, nuestro país participe en los proyectos de I&D de frontera. Además, la actitud positiva que actualmente se tiene a nivel internacional a favor de la energía nuclear, representa también una oportunidad para que el Gobierno defina una estrategia en esta dirección.

Considero que la continuación del estudio, plasmado en el libro que presentamos el día de hoy, debe de enfocarse a la estimación, a la cuantificación, de la infraestructura, tanto humana, como material (capacidad industrial), que un programa nucleoeléctrico requiere.

Treinta años han pasado, he visto la nieve cubrir el majestuoso bosque de Zempoala; mis palabras han resonado entre las cañadas y se han esparcido sobre la laguna mayor, y sigo estando optimista y convencido de que con la participación de los diferentes protagonistas, incluyendo, desde luego, a los legisladores y particularmente a los diputados, podremos construir y operar nuevos reactores nucleares, y desarrollar una industria nuclear nacional. Corea del Sur lo hizo en estos mismos treinta años que ya transcurrieron; actualmente es un exportador de tecnología nuclear.

Vaya mi felicitación, reconocimiento y agradecimiento a los autores del libro; una mezcla virtuosa de profesionales jóvenes y maduros, que elaboraron este excelente ejemplar, y a la Academia de Ingeniería de México por la iniciativa de publicarlo.

 

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